domingo, 27 de mayo de 2012

El precio de tener un gato

Debí tener en cuenta a mi gata, cuando decidí en el verano prestarle más atención a la vida vegetal y comprarme semillas, plantas y plantines.
Debí contener la sonrisa que me generó ver cómo crecían esos tallos, cómo salían hermosas hojas y se formaba esa planta que tanto siempre me gustó.
Debí olvidarme completamente de ello. Porque al fin y al cabo, a mi gata le gustan MUCHO las plantas.
Todo empezó un día cuando vi que mi planta preferida estaba rara, tanto había crecido y ahora parecía que le faltaba algo.
No pude descifrar bien qué le faltaba, sino hasta unos días después, cuando Uma ya se había almorzado una y cada una de las hojas de mi adorada plantita.
Le saqué fotos de la indignación, me descargué con la cámara para no agarrarla del cuellito y matarla.
Y con ustedes: La prueba del delito.

Las ramas más altas estaban a modo de adorno, lo verdecito de abajo es lo que había crecido, pero es de la misma planta


No parece que hubiera que tenido que soportar una guerra?
 Y todo por quién? Por esta adorable criatura que hasta incluso parece inofensiva!


5 comentarios:

  1. Pobrecitooo!! Seguro no hizo nada de eso :)

    Es inocente!

    Saludos!
    Parado en el Abismo

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    1. Si seguro que es inocente y que la planta era autodestructiva!
      Lo mismo con el sillón, ni le saco foto porque me dan ganas de matarla!!
      Besos!

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  2. Ayyyy, qué preciosa. Qué ojazos. A esos ojazos hay que perdonarles todo.

    (Nosotros tenemos 3 gatos y un perro. Cupo completo)

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    1. Nosotros dos perras y un gato jaja, pero tenemos ganas de un perrito más, aunque primero tenemos que mudarnos!
      Un beso!

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  3. Con esa carita le perdonamos todo, te invito a conocer el blog de mis gatitos, minino y Ary

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